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Cómo se garantiza el suministro continuo en una red de supermercados

Cómo se garantiza el suministro continuo en una red de supermercados

Garantizar el suministro continuo de un producto en un supermercado requiere de una serie de tareas que los clientes no ven. Cada establecimiento debe recibir las mismas cantidades en el momento previsto y sin perder calidad durante el recorrido. Pero, ¿sabes qué es lo que hay detrás de cada producto que ves en el lineal?

Qué implica garantizar el suministro de una red comercial

Una red de suministro consta de una serie de tiendas con tamaños, ubicaciones y clientes diferentes. El abastecimiento debe adaptarse a la demanda de cada una, ya que un establecimiento urbano no vende lo mismo que otro rural. 

La continuidad depende de cada producto. Los frescos, por ejemplo, necesitan de entregas frecuentes, mientras que las conservas llevan otra planificación. El objetivo es que no falte de nada, pero sin acumular demasiada mercancía en los almacenes. 

Para mantener el suministro continuo, hay que conocer bien qué se vende, cuánto queda y cuándo llegará el siguiente pedido. Esa información es la que une la tienda con los equipos de compras, almacén y transporte. 

Cómo se coordinan el stock, los pedidos y la reposición

El proceso comienza ya en el propio supermercado. Cada venta no solo reduce las existencias disponibles, sino que también actualiza las necesidades. A partir de estos datos, se preparan los pedidos teniendo en cuenta la rotación, el espacio del almacén y la frecuencia de reparto. 

En el siguiente paso, el equipo de trabajo revisa las fechas, ordena los productos y da prioridad a los artículos que deben venderse antes. A su vez, se comprueba que la cantidad expuesta puede responder al ritmo de ventas habitual de la tienda. 

Una buena coordinación de todas estas tareas permite que el suministro continuo no genere un exceso de stock. 

Previsión de la demanda y control de existencias

Las ventas anteriores ofrecen una información importante, pero se necesita algo más. El día, la temporada, el tiempo o una fiesta local pueden cambiar el consumo. En este sentido, también debemos contar con las promociones y las campañas específicas. 

Por todo esto, la mejor previsión se consigue combinando el historial con los datos recientes. Por ejemplo, si un producto sale con frecuencia, debemos ajustar el pedido, pero si pierde demanda hay que reducir su compra para que no haya sobrantes. 

El control de existencias es clave para detectar: 

  • Los productos próximos a agotarse. 
  • Las diferencias entre el stock registrado y el real. 
  • Los artículos de rotación lenta. 
  • Las necesidades especiales de una campaña. 

Por tanto, el suministro continuo se basa en los datos, pero también en el conocimiento y la revisión diaria de la tienda. 

Cómo se responde ante cambios de consumo e imprevistos

La demanda puede cambiar de repente. Piensa en los días de más calor (aumentan las ventas de bebidas y helados) o en los días de temporal (la gente no sale a hacer sus compras). 

Con los imprevistos, las tiendas deben informar de sus necesidades para que los equipos logísticos puedan organizar mejor las cargas y las rutas. Es cierto que el suministro continuo no evita las incidencias, pero sí las puede detectar antes de que afecten a los clientes y a tu negocio. 

Qué papel desempeñan los centros logísticos y el transporte

Los centros logísticos reciben la mercancía, la conservan en las mejores condiciones y preparan los pedidos. La tecnología permite encontrar los productos, controlar los movimientos y organizar las rutas. 

En Gadisa Retail contamos con centros logísticos y plataformas para pescado, un centro de redistribución y más de 240 vehículos. Con esta estructura, podemos abastecer cada día a casi 500 puntos de venta en cuatro comunidades diferentes. 

Nuestro modelo de suministro continuo conecta el origen y la tienda para adaptar las entregas a todos los establecimientos.