El suministro a los puntos de venta no se lleva a cabo con la misma fórmula para todos. Una tienda urbana, un supermercado rural o un establecimiento de paso tienen ritmos de venta diferentes. En Gadisa Retail tenemos en cuenta las particularidades de cada negocio para llevarles los productos y las cantidades que necesitan en cada momento.
Por qué cada punto de venta requiere un suministro diferente
La actividad de dos supermercados que parecen iguales no siempre es igual. Puede influir, por ejemplo, la ubicación, el tamaño de los carros o las cestas y hasta las categorías más demandadas. Las necesidades suelen variar también en función de la superficie, el almacén o los equipos de frío.
Por otro lado, en una zona residencial son protagonistas las compras familiares, mientras que en una zona de oficinas abundan más las soluciones rápidas. Una tienda rural, por su parte, necesita contar con productos básicos para atender a una clientela más dispersa.
Qué datos se utilizan para planificar el abastecimiento
La planificación tiene en cuenta el historial de ventas y la información. No solo debemos saber cuánto se vendió el mes anterior, sino que también hay que ver los cambios de ritmo y los productos cuya salida sube o baja.
Los datos que más nos ayudan en este sentido son los siguientes:
- Las ventas por producto y día.
- Las existencias y la capacidad de almacenamiento.
- La frecuencia y el tiempo de reposición.
- Las promociones, festivos y eventos locales.
- La caducidad o la vida útil del producto.
Esta información evita las estanterías vacías y el exceso de mercancía. El suministro a los puntos de venta debe estar bien calculado para reaccionar a tiempo cuando cambia la demanda.
Demanda, rotación, espacio disponible y estacionalidad
La rotación es el mejor indicador de la velocidad de venta de cada producto. Los frescos y los artículos diarios necesitan de un seguimiento más cercano, mientras que otros tienen una mayor reserva. La acumulación de mercancía no ayuda, sobre todo si falta espacio o aumenta la merma.
Por otro lado, la estacionalidad modifica la cesta. El calor, la Navidad, el inicio del curso o una fiesta local pueden hacer que se vendan más unos u otros productos. Además, los hábitos también pueden variar según la zona, ya que no se compra lo mismo en un sitio que en otro.
Cómo se ajustan el surtido y las cantidades a cada establecimiento
El surtido debe ofrecer variedad sin llenar los lineales de productos que apenas salen. Hay que observar cuáles son los artículos esenciales, los que diferencian al establecimiento o los que responden a gustos locales. Después, revisamos los resultados y corregimos las cantidades.
Una referencia puede necesitar más espacio durante una promoción y volver luego a su nivel habitual. Los frescos, por su parte, requieren de entregas más ajustadas para conservar la calidad y reducir las pérdidas.
En Gadisa Retail, precisamente, usamos el mismo sistema de distribución en la red propia y las franquicias.
Qué papel desempeñan la logística y la tecnología en este proceso
Los datos se convierten en pedido, rutas y entregas coordinadas. Para ello, contamos con centros logísticos, plataformas especializadas y una flota propia con más de 200 vehículos. La tecnología, a su vez, nos permite organizar mejor los recursos para preparar los pedidos y mantener la trazabilidad.
Los vehículos y las rutas se adaptan perfectamente tanto a las ubicaciones urbanas, rurales y semiurbanas.
En definitiva, el suministro a los puntos de venta mezcla conocimiento local, análisis y coordinación. Tú ves el resultado cuando encuentras lo que buscas, pero detrás hay un trabajo para ajustar las cantidades, conservar la calidad y responder a cada tienda.

