Cada día utilizamos móviles, ordenadores, tabletas y otros aparatos que hacen nuestra vida más cómoda. Sin embargo, también hay que reflexionar sobre cómo los usamos y cómo afectan al entorno. Un uso sostenible de los dispositivos electrónicos reduce el impacto ambiental y nos ayuda incluso a aprovechar mejor todos estos equipos.
Cómo prolongar la vida útil de tus dispositivos
El cuidado de los dispositivos es la primera medida que debemos seguir para evitar compras innecesarias. Además, alargar su funcionamiento es un ahorro económico y evita generar nuevos productos que requieren de un proceso de fabricación, transporte y embalaje.
Mantenimiento y cuidados básicos
El mantenimiento de los dispositivos es clave para que funcionen bien durante más tiempo. Debemos limpiarles el polvo, evitar los golpes y no exponerlos a temperaturas extremas para que se conserven bien. El uso de fundas y protectores ayuda a reducir los daños por una caída o un arañazo.
Por otro lado, las actualizaciones mejoran el rendimiento y la seguridad de los equipos. Asimismo, es recomendable liberar espacio y borrar los archivos que no usamos para que el dispositivo pueda trabajar más rápido y sufrir menos. Estos cuidados te permitirán alargar la vida útil de los dispositivos.
Reparación y actualización antes de reemplazar
Antes de comprar uno nuevo, debemos comprobar si merece la pena reparar el viejo. En la actualidad, hay muchos servicios técnicos que arreglan las pantallas, las baterías o cualquier otro elemento. También podemos mejorar el rendimiento con las actualizaciones, añadiendo algo más de memoria o sustituyendo el disco duro antiguo. Esto ayuda también a reducir los residuos electrónicos, uno de los grandes retos ambientales actuales.
Reducir el consumo energético de tus dispositivos
Además de cuidar la vida útil, también es muy importante controlar la energía que consumen los dispositivos. La sostenibilidad digital depende de los materiales y de cómo usamos los aparatos día a día.
Configuraciones que ahorran energía
Hay pequeños cambios que pueden marcar la diferencia con respecto al ahorro energético en la tecnología:
- Reducir el brillo de la pantalla.
- Activar el modo ahorro.
- Cerrar las aplicaciones que no usamos.
- Programar apagados automáticos y suspensiones cuando no están en uso.
Todo esto ayuda a proteger el planeta y a reducir en tu factura.
Desconexión y hábitos de uso responsable
A veces, dejamos los cargadores enchufados o mantenemos los equipos encendidos aunque no los estemos utilizando. Prueba a tomar la costumbre de desconectar para evitar gastos innecesarios. También puedes organizar mejor el tiempo en la pantalla, descansando y evitando la sobrecarga de tiempo frente al dispositivo.

Consumo consciente de tecnología
Lo nuevo parece siempre lo mejor en la sociedad en la que vivimos. Sin embargo, antes de comprar resulta muy útil hacer una pequeña reflexión. Un consumo responsable de la tecnología implica analizar si realmente necesitamos un nuevo aparato o si el actual puede cumplir todavía su función.
Qué tener en cuenta antes de comprar nuevos equipos
Hay una serie de criterios que pueden ayudarte a la hora de adquirir un nuevo dispositivo:
- Elige modelos eficientes, con repuestos disponibles y con garantía de reparación.
- Busca información sobre los materiales utilizados y sobre el servicio postventa.
- En la medida de lo posible, elige marcas que ofrezcan programas de recogida o de reutilización.
La elección responsable ayuda a frenar el aumento del reciclaje electrónico, que requiere de una serie de procesos específicos y seguros.
Reutilización, donación y reciclaje seguro
Finalmente, cuando se acaba la vida útil de un equipo, podemos seguir encontrándole uso. Lo podemos donar a un centro educativo, una asociación o a personas que lo necesiten para darle una segunda vida. Pero si no es posible, lo mejor es llevarlo a un punto de recogida autorizado. Allí podrán separar las piezas y los materiales para tratarlos correctamente.
Una gestión adecuada evita la contaminación con los metales, las baterías o los plásticos. Asimismo, reduce el volumen de los aparatos que terminan en los vertederos. De esta forma, contribuimos a cuidar del entorno y a disfrutar de una relación más equilibrada con la tecnología.

